*Detalle del cuadro "Las tres edades de la mujer" de Gustav Klimt, 1905.Y una mujer que apretaba un niño contra su seno dijo: Háblanos de los niños.
Y él respondió:
Vuestros hijos no son hijos vuestros.
Son los hijos y las hijas de la Vida, deseosa de perpetuarse.
Vienen a través vuestro, pero no desde vosotros.
Y, aunque estén con vosotros, no os pertenecen.
Podéis brindarles vuestro amor, pero no vuestros pensamientos.
Porque ellos tienen sus propios pensamientos.
Podéis acoger sus cuerpos, pero no sus almas.
Porque sus almas habitan en la casa del mañana, que vosotros no podéis visitar, ni aún en sueños.
Podéis esforzaros en ser como ellos, pero no pretendáis hacerlos como vosotros.
Porque la vida no retrocede ni se distrae con el ayer.
Vosotros sois el arco desde el que vuestros hijos, como flechas vivientes, son lanzados hacia adelante.
El Arquero ve el blanco en la senda del infinito y os doblega con Su poder para que Su flecha vaya veloz y lejana.
Dejad, alegremente, que la mano del Flechero os doblegue;
Porque, así como Él ama la flecha que vuela, así ama también el arco, que es constante.
*Texto del libro "El Profeta", la obra cumbre del poeta libanés Khalil Gibran, publicada en 1923.